Este libro reconstruye uno de los casos más tristes de la historia reciente de Chile.
Catorce mujeres perdieron su vida a manos de un sicópata, quien amparado por un sistema negligente seguía actuando, mientras los padres y familiares reclamaban porque no eran escuchados y seguían desapareciendo más jóvenes.
La autora, hermana de una de las víctimas, escribe desde la experiencia directa de la pérdida, el silencio y la búsqueda de justicia. Lejos del morbo y de la glorificación del victimario.